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20041015

Shadows of winter

Ha llegado el frio, y con el han cambiado los habitos y costumbres populares. Ya no se venden helados, ni aparatos de aire acondicionado, ni bermudas, ni tan siquiera toallas de playa. Ahora comienza la época de la cuchara en la mesa, la calefacción encedida y la manta en la cama.
En otros tiempos, esta época significaba el comienzo de unas largas vacaciones estudiantiles, dominadas casi siempre por el asueto, la ociosidad, y una pizca de desenfreno. Pero ya todo es distinto, con el trabajo no hay estaciones. Siempre es igual. Es por eso que me falta algo... me siento raro... como si no fuesen las cosas como tienen que ir.
Pero no es eso lo que me preocupa, sino las nuevas costumbres. Odio el horario de invierno, detesto levantarme de noche, y me arrepiento de tener ganas de meterme en cama y no salir en todo el fin de semana. Pero no puedo evitar mi cambio de actitud y mi falta de energía, asi que seguramente me dejare llevar y optare por un invierno "tranquilo" y sin muchos sobresaltos. Me estoy haciendo mayor, no quiero.

...

Hala, ya me he quedado mas a gusto

3 Comments:

Blogger Gus said...

a mi el invierno me encanta. salvo sus pequeños inconvenientes... el viento y las olas de "frio polar".
Pero weno, mola eso de echar el humillo por la boca.
Yo te en lazo ara mijmo.

1:47 p. m.  
Blogger veronike said...

yo, como iced, soy una defensora de todo lo que no sea verano, sol y calor.
cuando menos te lo esperes, con tu permiso, te enlazaré. ya me he enganchado a tu blog, y me he leído (en serio) todos tus posts. no te lo crees? pregunta, pregunta!
jejeje.
muy buena la frase del post anterior (estoy contigo): tendré que follar más, porque menos, no puedo.
muy buena, y al mismo tiempo, tan trágica... no estás de acuerdo?
besos

5:29 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

En vano no pasan los años
Me han llevado a autoformularme una y mi l preguntas existencialistas
Intento –después de 29 años- redefinirme
Reconsiderar todos los términos aprendidos y recopilados a lo largo de mi historia para procurar comprenderme
Para hacer las paces con mi psiquis enlodada
Me propongo desligarme de todos mis preconceptos
Y se surge un torbellino, un cataclismo gigantesco debajo de mis cimientos
destruyendo todo a su paso
Deseo llegar al punto de partida
A lo más humano y lo más animal
Casi biológico de mi ser
Pasando por alto las posturas de la sociedad y lo preestablecido
Con todas mis carencias, pretendo descifrarme
Hallarme cura
Quizá sin validez porque no tengo los conocimientos
Haber leído a Maturana (y convertirlo en mi héroe) no me hace erudita en la materia, ni alquimista, ni filósofa, ni maga
Me inquieta estar viva y sentirme paralizada
Desde todos los ángulos
No estoy segura de lo que hago,
No entiendo si mi ‘hacer’ es voluntario, impuesto o conviccionado,
No me entiendo
Me suceden con tal rapidez los sentimientos, que se me escapa la conciencia
No conozco mi “estado natural”
No soy la mejor jueza de mi misma
No soy si quiera espectadora
Es como si viviera en el cuerpo de una extraña,
e intento verme en el espejo y no me reconozco
cualquiera pensaría que el tiempo apacigua los deseos, merma las ganas,
que el tiempo trae sabiduría, entendimiento, sosiego
que lo lleva a uno a resignarse, a conformarse y adaptarse
pensaba que con el pasar de los años me haría más ‘cuerda’
pero es todo lo contrario
me he vuelto más insensata
menos objetiva
se me extravió la serenidad
y tengo narcotizada la razón
soy una vergüenza
Por qué diablos no puedo cambiarme de nombre?
Quisiera llamarme Maclobia,
Desde hoy lo decido
Esta sería la segunda vez que me cambio de nombre
La primera no me atreví a revelarlo
Sólo dos personas lo supieron
No me tomaron en serio
Quiero explorar a Maclobia
Saberla por dentro, en segunda persona
Aprenderme sus rutas y codearme con ella
Que se confiese conmigo, sin omitir detalles, ni emitir juicios
La quiero ver de frente, averiguarla, interpretarla, reconocerla
No quiero adivinanzas, ni conjeturas, quiero verdades
Quiero conocer su fe, la legitimidad de sus acciones
Quiero evidencias y fundamentos
Porque yo solo puedo ofrecerle fantasías y desaciertos
En mí solamente delirios, ensueños, alucinaciones, yo soy solo un espejismo
Una fábula, Una épica, una invención de mi propia conciencia
Intentando reformularme mi existencia
Y redefinirme para hallarle remedio a mis afectaciones

1:59 a. m.  

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